Convivir en un mismo lugar es aún un reto inalcanzable para mentes dispares, ideologías opuestas que, sin ceder, imponen suprimiendo voluntades humanas. Aprender a coexistir sin pisar ni dejarse pisar es, sin duda, objetivo lejano por el que, por ahora, pocas intenciones se mueven.
Tan solo el fuego y el agua tienen permiso para gritarse y eliminarse en su encuentro, lo demás debe aprender a encontrar el equilibrio, hallar la vía para no llegar a la inestabilidad que convierta el mundo en un lugar de vencedores y vencidos.
Tan solo el fuego y el agua tienen permiso para gritarse y eliminarse en su encuentro.
Fotografías: Instantes en Lanzarote. Junio 2010.
Marta Sesé Fuentes
Tan solo el fuego y el agua tienen permiso para gritarse y eliminarse en su encuentro, lo demás debe aprender a encontrar el equilibrio, hallar la vía para no llegar a la inestabilidad que convierta el mundo en un lugar de vencedores y vencidos.
Tan solo el fuego y el agua tienen permiso para gritarse y eliminarse en su encuentro.
Fotografías: Instantes en Lanzarote. Junio 2010.
Marta Sesé Fuentes
