¿Que es lo que le llevará a subir esas escaleras? A cambiar la dirección anterior, suave, fácil, por un nuevo sendero, una subida interminable de escalones desiguales que ni siquiera conoce a donde le van a transportar. Debe de ser esa necesidad de cambio, esa curiosidad por lo desconocido, la pasión por lo complicado, ese sentimiento de espera cuando no se sabe que se espera.Y que curioso es a veces el rechazo a lo conocido, a lo que ya sabemos que y como funciona, por la entrada a una senda de incertidumbre que aunque a menudo nos de miedo no incita, al mismo tiempo, a lanzarnos al vacío para comprobar que es lo que sucederá.
Como aquel que dice: Tan solo lo hago por que esta prohibido.
Fotografía: Arthur’s Seat, Edimburgo, Escocia. Septiembre 2008.
Marta Sesé Fuentes

