Y ahora ya es momento de que vuelvan a salir las hojas, de que el sol ilumine de nuevo todos aquellos caminos que permanecen tan oscuros durante los días de frío. Pero como siempre, habrá quien se maree con el calor o pierda la dirección de sus pasos deslumbrado por la fuerte luz. Nunca llueve al gusto de todos y quizás por eso estemos siempre procurando hallar aquellos que consigan mantenernos en equilibrio.Fotografía: Chopera de la Torre, Lleida. Noviembre 2008.
Marta Sesé Fuentes



