Me dijo que me llevaría al mundo de los reflejos donde lo bonito es dos veces bonito, donde lo dulce es dos veces dulce y donde cuando más dentro te encuentras mas embobado te sientes.Le dije que como siempre, el tan solo veía el lado bueno de las cosas. Que quizás no había pensado que lo feo sería dos veces feo y que encontrarse embobado en un lugar oscuro podría no ser demasiado agradable.
Me dijo que confiara en él.
Y no se equivocó.
Fotografía: Reflejos en los Reales Alcázares de Sevilla, Andalucía. Mayo 2008.
Marta Sesé Fuentes


Nunca olvidaba mirar al oeste durante esos cortos e intensos cinco minutos. El sol se dejaba caer mientras a pinceladas le regalaba amarillos, naranjas y rojos que se reflejaban vivamente en sus pupilas.