Bienvenida la chispa y el descontrol de las llamaradas jóvenes
para aquel que, vislumbrando las cenizas, se olvida de todo con el quemar y el calor de la hoguera que deja encendida.
Fotografías: Fuegos de verano, con mi abuelo y mis primos. La
Torre, Lleida. Tomadas con una Canon EOS 300QD y una película Kodak EKTAR
ISO100.
































